RICARDO CEPEDA… RESERVA MORAL DEL ZULIA

Iniciar la redacción de la biografía de esta personalidad del Zulia, implica navegar en un mar de agradecimientos por tantos aportes y buenos ejemplos del ciudadano a mencionar. Ricardo José Cepeda Olivares, nació el 8 de noviembre de 1952, en el callejón Santa Elena del sector Las Veritas de Maracaibo, lugar donde aún se respira aires de musicalidad tradicional. Este escorpiano ha sembrado y cosechado con gran éxito, gracias a su intensidad y pasión en el momento de asumir retos.
El orgulloso hijo de José Ángel Cepeda y María Chiquinquirá Olivares de Cepeda, oriundos de Punta Iguana, municipio Santa Rita, Zulia; y de la "Maracaibo Inmensa", respectivamente, fue orientado por el camino del conocimiento al ser inscrito en el Colegio Panamericano, al oeste de Maracaibo, donde tuvo el honor de tener como maestro de aula a su ídolo gaitero, Ricardo Aguirre, "El Monumental de la Gaita"; más adelante, recorre los pasillos de los liceos Caracciolo Parra Pérez y Jesús Enrique Lossada, este último ubicado en Haticos por Arriba de su ciudad natal.
En esos años turbulentos de la pubertad y la adolescencia pasó por su mente la vida militar, pero también le retumbaban en sus oídos la idea de consagrarse como director de orquesta, pero estaba destinado por la Providencia a ser uno de los más sobresalientes intérpretes del género musical tradicional más popular de la región zuliana.
Las primeras experiencias musicales con la gaita de furro las vive con la agrupación Los Compadritos en 1965, del sector Panamericano. Luego, en Armonía Gaitera continúa acumulando experiencia como músico. Posteriormente, pasa a formar fila con el conjunto Luces de Catatumbo, aferrado a la verada del instrumento que identifica en el Mundo a nuestro canto pascuero. Con el Grupo Tauro comparte escena con el recordado guarachero zuliano Wilmer Rincón, voz líder del grupo Mara.
En 1969, le llega la gran oportunidad de formar parte de la prestigiosa agrupación Los Tucusones, liderada por Heberto Áñez, quien lo conduce a solicitar un mejor empleo en el Puerto de Maracaibo, dejando atrás la experiencia laboral de repartidor de una tintorería. Este mismo año graba su primera gaita al interpretar a la consagrada compositora Ana Stael Duque de Áñez en la obra Amor de madre, acaparando la atención de su colega furrero Douglas Soto, su hermano scout, quien lo conduce a los ensayos de la agrupación de sus sueños y de su maestro gaitero Ricardo Aguirre. Nos referimos a los Cardenales del Éxito, institución musical a través de la cual recibe atención afectuosa y orientación artística por parte de Tino Rodríguez, Nerio Ríos y por el propio Douglas Soto. Cepeda fue sustituido en Los Tucusones por otra gran promesa de la canción nacional, el inolvidable intérprete maracaibero Ender Sulbarán.
Al "Colosal de la Gaita", le correspondió asumir el reto más difícil para un solista gaitero; sustituir a su maestro Ricardo Aguirre, el más importante artista de nuestra gaita de furro, saliendo airoso de ese gran compromiso, y el tiempo fue su cómplice para imponer mayor cantidad de éxitos que su mentor en más de medio siglo de vida artística.
En 1980, se produce otra división en Cardenales del Éxito, Ricardo José funda con otros excardenales, La Universidad de la Gaita, agrupación con la que graba Aquel zuliano, composición de su compadre Renato Aguirre que le ha brindado las grandes satisfacciones. Seis años después, vuelve a Cardenales del Éxito y compone su segunda gaita, y casi logra el preciado premio de la Gaita del Año con Ceuta, en competencia desigual con Las cabras del Gran Coquivacoa. En 1989, integra VHG, y se gana la Gaita del Año en Caracas con Mi vida es cantar, de Jairo Gil y Renato Aguirre.
El 14 de agosto de 1998, ocurre el debut de Los Colosales de Ricardo Cepeda en la plazoleta de la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá, donde presentan su primera producción discográfica en la cual destacó la gaita El vendedor de flores, del compositor Heriberto Molina. Con esta divisa gaitera logró consolidar una organización musical muy solicitada en toda la geografía venezolana, hasta que decide emigrar a los Estados Unidos, nación donde le ha dado un sitial a nuestra gaita de furro, convirtiéndose en el solista gaitero más solicitado en el exterior.
¡Feliz cumpleaños "Colosal"; gracias por hacer grande al Zulia con tu talento musical y talante de gran ciudadano!
Por: Agustín Arteaga
