EL VALIENTE OBISPO LASSO DE LA VEGA




El 14 de octubre de 1815, monseñor Rafael Lasso de la Vega toma posesión como obispo de la Diócesis de Mérida, que desde 1806 tenía jurisdicción eclesiástica sobre Maracaibo, Gibraltar y La Villa de Perijá, entre otras ciudades. Obispo Lasso había nacido en Panamá y fue un ferviente admirador de Simón Bolívar. En su honor una calle de Maracaibo lleva su nombre.

CONOZCAMOS UN POCO MÁS AL OBISPO LASSO

Rafael Lasso de la Vega, el muy popular personaje de la Maracaibo de ayer, aunque no nació en tierras zulianas, fue muy conocido y querido con el remoquete de "Obispo Lasso", tanto así que una calle de la actual capital zuliana llevaba su nombre.

Este líder de la Iglesia Católica zuliana fallece en Quito, Ecuador, el 4 de abril de 1831, cuatro meses después que partiera a la posteridad "El Genio de América", su gran amigo y Libertador Simón Bolívar.

Conozcamos a un verdadero luchador social, religioso, político y patriota panameño que luchó por la libertad de la provincia de Maracaibo.

BIOGRAFIA

El 21 de octubre de 1764, nace en Santiago de Veragua, Panamá, un religioso muy popular en la Maracaibo de la colonia. Su nombre completo era Rafael Lasso de la Vega, archiconocido como "Obispo Lasso".

En 1815, llegó a nuestro país como obispo de Mérida y Maracaibo, restableciendo en la capital zuliana el Seminario, además, logra el Oficio y la Misa de Chiquinquirá.

En 1821, representó a Maracaibo en el Congreso de Cúcuta. Años más tarde, viaja al Vaticano a aclarar la verdad de lo que ocurría en América, acabando con la cizaña que España había sembrado a las autoridades eclesiásticas. Fue un gran amigo de Simón Bolívar, con quien colaboró en la causa independentista e influyó en las cordiales relaciones entre el Libertador y el papa Pío VII.


Por: Agustín Arteaga


APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.