DOUGLAS OCHOA, ''LA LEYENDA DE LA GAITA''




Los calificativos y superlativos que los ciudadanos se acreditan a través del tiempo son imborrables o indelebles. El maestro gaitero que a continuación biografiamos, es exaltado por la sociedad zuliana con el epíteto de "La Leyenda", motivado al cúmulo de clásicos que ha sembrado en sentir popular, desde la década de los años 60's.

El 14 de septiembre de 1953, nace en la parroquia Santa Lucía de Maracaibo, Zulia, Douglas Enrique Ochoa Núñez, quien ostenta una voz privilegiada y arraigada con calidez en el gusto de la gente amante del ritmo pascuero que nos identifica en el Mundo, quien además, como buen dibujante, impregna a sus gaitas pinceladas de zulianidad, imposible de evadir por aquellos que aman profundamente la tierra de Aguirre.

En 1969, ingresa al estudio de grabación de la mano de Los Chiquinquireños, agrupación pionera en exaltar las bondades de nuestra amada Chinita a través de la gaita. Con ellos deja registro discográfico a través de una gaita protesta de Ricardo Portillo, titulada, Hasta cuando Señor. Al año siguiente, da un salto grande y la versiona con el Conjunto Saladillo, "Los Gaiteros del Pueblo", con quienes se da a conocer a nivel regional con Gaita mía, composición de Ricardo Aguirre que no pudo grabar por su prematuro fallecimiento.

Al siguiente bienio, se despide del anonimato con una parranda de Renato Aguirre que canta al lado del "El Látigo de la Gaita", Germán Ávila; hablamos de Palomita negra, todo un suceso gaitero a nivel nacional, consolidando una de las duplas gaiteras más importantes de nuestro género musical tradicional.

A continuación, recordamos algunos de los éxitos certificados de este legendario intérprete que consolidó con el Saladillo de RQ: Palomita negra, Sangre gaitera, Abuelito, Arrullo gaitero, Furia gaitera, Doña Señora, La madre de los gaiteros, La cuerda saladillera, Cuando estemos viejos, La florinata, La esquina del recuerdo, No se puede con mamá, Justa razón, El bendito inglés, entre otros éxitos.

En 1980, ingresa al Gran Coquivacoa para grabar Frente a tu altar, de Neguito Borjas, pero también, plasma una versión del clásico gaitero Maracaibo pueblo esperanzado, de Ricardo Portillo, con la mencionada agrupación; en 1984, forma fila en la agrupación Rincón Morales, con quienes deja huellas de lauros con la gaita Gavilanes y Pastora, de Rafael Molina Vílchez, obra participante en el segundo Festival Musical Industrias Pampero, "Una Gaita para el Zulia", compartiendo su interpretación con la exzagal Mirla Guerra, obra musical que contó con la participación del narrador deportivo Arturo Celestino Álvarez, "El Premier".

Ochoa Núñez, luego de un retiro de los escenarios por un largo tiempo, vuelve con su estirpe de líder gaitero, para enfilarse con las agrupaciones Los Parranderos de El Látigo, Cardenales del Éxito y Saladillo 70; con esta última divisa, logra coronar varios galardones como la anhelada Gaita del Año, entre otras distinciones. Actualmente, lo escuchamos cantar al lado de su nieto Josué Ochoa, con una gaita del Dr. José Alejandro Lossada, intitulada, Herencia de luz, respaldados musicalmente por la Compañía Gaita Baralt; pero también, se escucha en las emisoras radiales y plataformas digitales con Ando buscando el destino, de los autores Wolfang Romero y Leandro Zuleta, y con su agrupación Saladillo 70.

¡Gracias Douglas por ese legado que sigue creciendo y consolidando nuestra zulianidad!


Por: Agustín Arteaga


APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.