CARLOS MÉNDEZ, ''EL MAGISTRAL DE LA GAITA''

En las instalaciones del Hospital Quirúrgico de Maracaibo la señora Gladys Celina León recibía un nuevo día que cambiaría su vida. Estaba en espera del alumbramiento de su primer vástago concebido amorosamente con su consorte Ovelio Méndez. A las 8 en punto de la mañana, del 13 de octubre de 1964, emite las primeras notas musicales un neonato que pasaría a la historia de la música tradicional de los zulianos. Viene a cantar a este mundo, Carlos Eduardo Méndez León, el solista que en 1991 sorprendió a la crítica gaitera con un estilo distinto de interpretar nuestra máxima expresión musical.
Este tímido ciudadano fue resguardado por la sociedad sanfranciscana entre las paredes habitacionales de la recién inaugurada Urbanización San Francisco, Zulia, complejo que aún guarda la esencia pueblerina de una vecindad donde la hermandad se conjuga entre sus vecinos. Sus primeras letras las conoce en el Colegio Euladimira Guanipa, ubicado en el sector 7 del mencionado urbanismo, exactamente en la avenida 29, entre las transitadas calles 158 y 161. Luego, en bachillerato, recibe clases en las metálicas aulas en la Unidad Educativa San Francisco, conocido en el municipio como "El Liceo del Padre Vílchez", espacios educativos donde también se formaron la mayoría de los fundadores de la agrupación infantil Los Zagalines del Padre Vílchez. Méndez León, posteriormente, inició sus estudios universitarios de Ingeniería en Obras Civiles, los cuales fueron interrumpidos por sus compromisos laborales y la efervescencia vivida intensamente en el mundo artístico.
Carlos Méndez es otro furrero, que más adelante, es descubierto como una gran promesa como intérprete de la gaita zuliana, gracias al olfato de su colega Yanniré Silva, solista del Conjunto Doña Margarita, que lo emplaza a dar el salto y vencer esa timidez que lo ha acompañado de por vida. Circa 1979, y Carlos se deleitaba al escuchar en la radio las gaitas de moda: Cinco Negros, Rapsodia Gaitera, Canto a la vida, Amor frustrado, Fascinante Venezuela, Sagrada dama del Saladillo y Estampas, con Santanita y Gladys Vera, gloriosa agrupación que en 1983 le da la gran oportunidad de hacerse profesional al grabar Gaita Florida, su primera grabación.
En 1987, Astolfo Romero, quien se dio a conocer como cantautor con el Santanita, vio el talento de nuestro invitado y lo insta a integrarse a la nueva agrupación Maragaita, respaldada financieramente por una filial de Petróleos de Venezuela, S.A., PDVSA, con quienes graba la gaita Semillas, de los autores Rafael Molina Vílchez y Astolfo Romero. Dos años después, su voz empieza a darse a conocer con el Compositor, creación de un maracaibero y un perijanero que han hecho historia en la gaita de furro; son ellos Wolfang Romero y Leandro Zuleta. Al año siguiente, vuelve a estar presente en las emisoras zulianas la voz de Carlos Méndez a través de la gaita Y llegó para alegrar, del dueto de compositores antes nombrados.
En 1991, ocurre un fenómeno en la historia de la gaita. Un día lunes, sale a la calle lo nuevo de Maragaita; nuevamente, la gran promesa de la gaita al lado del solista Javier León interpreta La pintuta, de la autoría de Nelson Romero. La estrategia de promoción de esa gaita fue interrumpida por la imprudencia y la ansiedad del compositor Wolfang Romero al tratar de convencer a nuestro director Agustín Arteaga, locutor y productor de los programas Fiesta Gaitera y el Hit Parade Gaitero, que se transmitían por la emisora Mara Ritmo 900, de cambiar la promoción ya planificada de Maragaita. Arteaga le hizo ver que eso iba a ocasionar problemas estratégicos a la agrupación, pero su poder de convencimiento y la seguridad de que tenía en sus manos la obra musical que ganaría el anhelado premio de la Gaita del Año no lo hizo declinar. Nuestro director le ratifica que antes de difundir una gaita nueva, la norma es escucharla primero; pero Romero le responde: "A usted le va a gustar Comandante… yo sé cuáles son las gaitas que a usted le gustan". Arteaga le propone: "si no me gusta, este año no sueno ninguna de tus gaitas". Y Romero aceptó el reto. La gaita se difundió sin ser anunciada y al terminar de sonar, se repitió. Luego, Arteaga, se comprometió públicamente en anunciar que estaba en presencia de la Gaita del Año 1991 y la volvió a colocar. Esta es la verdadera historia de Grito de gloria, de Wolfang Romero y Leandro Zuleta, una legítima Gaita del Año.
Años después siguieron los éxitos de Carlos Méndez con distintas agrupaciones. Recordamos algunos de ellos: Sencilla y sabrosa, El descubri-miento, Si las estrellas fueran ventanas, Ancestros, El día que la Virgen lloró, Esto es decir Venezuela, Los autores de la grey, Yo también soy zuliano, Detrás del pueblo, No hay nada como una gaita, La felicidad me llegó de paso, Cuatro amores, Por costumbre y tradición, El tacatataca, Recordar es vivir, 90-60-90, La gaita de las hormigas, Gaita mía, entre otros éxitos más.
Feliz cumpleaños para este caballero de la gaita que fue seleccionada para cantar al lado de "El Caballero de la Salsa", saliendo solvente y aventajado de ese gran compromiso profesional.
@elzulianorajao
