AGUA DEL LAGO PARA OFICIOS DEL HOGAR, ZULIA

Varios gobernantes zulianos se preguntaron desde la complejidad de sus cargos, porqué los conquistadores españoles que hicieron varios intentos de fundación de una ciudad del lado occidental del lago de Coquivacoa, y en el lugar más cercano al lado oriental, no eligieron un sitio por donde fluyera un río, para así abastecer de agua dulce a los pobladores de la futura ciudad puerto.
Siempre se habló, que en la cañada Morillo, antes denominada río El Manglar, corría agua dulce, pero también se dice, que a través del tiempo y el incremento de la sequía en la región, fue perdiendo su caudal. Por otro lado, surgieron unos personajes populares conocidos como "Los Agûeros", "El Aguador" o "El muchacho del agua e' la playa", quienes llenaban sus botijuelas en las orillas de lago marabino para ser transportadas en burros y ser vendidas a los pobladores de la sedienta ciudad.
El 23 de abril de 1894, el presidente del estado Zulia, Jesús Muñoz Tébar, decreta promover la creación de una empresa, para que por lo menos se abasteciera a la ciudad en sus menesteres domésticos de las aguas del lago de Maracaibo. La Junta Administradora la presidiría el famoso médico Francisco Eugenio Bustamante. En marzo de 1895, quedó instalada la mencionada empresa bajo la denominación de La Proveedora de Agua.
El Zulia, rodeado de agua por todas partes, ha redactado gloriosamente su historia, basada por las influencias y ventajas de poseer distintas fuentes de agua. Contamos con ríos navegables, el lago más grande de Latinoamérica, el mar Caribe y ricas aguas subterráneas; a pesar de ello, llevamos años padeciendo por el vital líquido. No ha habido voluntad política, como tampoco campañas de concienciación para el uso de la poca agua potabilizada que llega a nuestros hogares, y aunque paguemos religiosamente nuestro servicio, aparece muy poco por nuestros grifos.
Por: Agustín Arteaga
