MARACAIBO COMO EXCELENCIA




1812, el diputado ante las Cortes Españolas por Maracaibo, José Domingo Rus, solicita al Reino de España se le conceda a la mencionada ciudad, las cuatro gracias que con informe de su Gobierno había solicitado a su Ayuntamiento.

Estas estaban reducidas a la de la traslación de la Silla Episcopal de Mérida a Maracaibo, la de Estudios Generales, Colegio Real, Seminario con el nombre de San Fernando y Escudo de S.M. al pecho de sus alumnos; creación de una Capitanía General bajo sus límites expresos, como la había sido hasta casi la mitad del siglo XVII; además el tratamiento de Excelencia al cuerpo de aquella ciudad, con el particular de Señoría a sus individuos, como había sucedido con capitales en América como Guayaquil, Montevideo, Veracruz, entre otras, que en nada habían excedido a Maracaibo en su lealtad, patriotismo y convencimiento de la buena causa.

José Domingo Rus siempre le fue fiel al Gobierno de España, pero siempre exigía lo mejor para su tierra natal, Maracaibo.



APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.