WILSON ÁLVAREZ EN LAS GRANDES LIGAS




El 24 de julio de 1989, llega el día más esperado por la fanaticada zuliana.

El estelar pitcher luciteño Wilson Eduardo Álvarez debuta en las Grandes Ligas con los Rangers de Texas.

Ese primer juego en la Gran Carpa es inolvidable, pero menos podemos olvidar el segundo encuentro. Wilson sale a la lomita a estrenarse como jugador profesional en el mejor béisbol del mundo con los siguientes resultados:

Enfrentó solo a cinco bateadores de los Azulejos de Toronto, a los cuales les concedió dos bases por bola, le conectaron un hit y le despacharon los dos últimos bateadores, un jonrón cada uno. No pudo haber sido peor ese debut.

El segundo encuentro en el béisbol del Norte, ocurrido dos años después, Wilson domina los nervios y sale con mucha seguridad a la caja de picheo con toda la confianza del mundo, esta vez vistiendo la camiseta de las Medias Blancas de Chicago, y le ha propinado un no hit no run a los Orioles de Baltimore, toda una hazaña en esta disciplina deportiva.

Ese 11 de agosto de 1991, un día domingo, la televisión nacional transmitió el partido con el resultado que nadie esperaba, Wilson se convierte en el primer venezolano en lanzar un juego sin imparables y sin carreras, evento que lo marcó en toda su vida profesional.

Ese día, los habitantes del sector Santa Lucía de Maracaibo, salieron a las calles a celebrar, en esas mismas calles donde el futuro "Intocable" jugaba con sus amigos de infancia.

Fue la noticia del año, un zuliano en su segunda salida en las Grandes Ligas, se crece monumentalmente con esta hazaña deportiva.


Por: Agustín Arteaga


APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.