VENANCIO PULGAR ENTREGA EL MANDO




El 23 de marzo de 1874, el general Venancio Pulgar entrega el mando a su hermano Rafael y se embarca precipitadamente hacia la medianoche de este día en su goleta Virginia con destino a La Guaira.

Esto se debió a la reacción de todo un pueblo en su contra por los abusos del controversial gobernante zuliano, que hasta hacía poco era adorado y considerado como "El Nieto de La Chinita".

Narra Fernando Guerrero Matheus que al saber los marabinos que Pulgar había huido, se desató una furia colectiva contra sus obras, entre ellas las verjas de la Plaza Concordia.

El artista plástico yaracuyano Carmelo Fernández, que observaba el desarrollo de la ira popular, impidió que tumbaran las clásicas barandas, arengando convincentemente a los manifestantes, con lo que salvó la futura Plaza Bolívar.

APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.