UNA GRAN MURALLA PARA MARACAIBO

El Zuliano Rajao



Con apenas cincuenta y cinco peones, se inicia el 13 de febrero de 1696, la construcción de una gran muralla para la protección de la ciudad de Maracaibo ante el constante acoso de piratas y las incursiones de diversas tribus indígenas.

El proyecto era muy ambicioso y contaba con la anuencia del Rey. Avanzada ya la contribución de particulares y propietarios, para abril de 1695, los recursos obtenidos permitían comenzar este trabajo.

Se contaba con 9.647 pesos y un real de plata en efectivo, 897 arrobas de carne, 133 reses vacunas, 95 millares de cacao, 16 fanegas de maíz, una piragua grande, cuatro mulas, etc., todo esto a pesar de que los vecinos no estaban convencidos de la factibilidad de la obra, porque en principio se pretendía cercar la ciudad con estacas, material que los vecinos consideraban poco estable, y que contando con algo más podría hacerse una gran muralla.

En definitiva, la muralla no se terminó de construir porque una Junta de Técnicos demostró que las obras iban erradas.

Al comprobarse la anomalía, el ingeniero con muchas ínfulas, fue derechito a prisión por fraude.


APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.