TRINIDAD ENRIQUE BOSCÁN, ''TRINO''




1936, nace en el sector El Rosado del municipio La Cañada de Urdaneta, Zulia, el deportista y cantante de música popular bailable, Trinidad Enrique Boscán, mejor conocido como "Trino Boscán".

Fue el pelotero capaz de conectar cuatro jonrones y un tubey en un mismo juego. Sus estudios de secundaria los realiza en el Liceo Hermágoras Chávez de Cabimas, y tiempo después, se marcha hacia Jamaica a estudiar inglés.

La primera experiencia musical como cantante la vive con la Orquesta Casa Blanca, con la cual hizo su primera presentación en 1960 en la Fonoplatea de los Éxitos de Radio Popular 700 AM.

Fue solista de otras orquestas, entre ellas: Maracaibo Swing, Los Caribes de Víctor Piñero, Willy Gamboa y su Orquesta, El Combo de Enrique Salas y figura principal de Los Imperial's.

En 1962 realiza su primera grabación, el bolero No vuelvas más, de Manuel Flores; y en 1967, compone su primera obra musical, una guaracha titulada Al son que me toquen.

Sus grandes éxitos musicales son: Mi dulce sueño, Yo la domino, Por enamorado, Al compás de mi caballo, Si me ven llorar, El cumbión, Lo más lindo de la vida es la mujer, entre otras.

Ha sido galardonado con los premios: Mara de Oro, Catatumbo de Oro, Cacique de Oro, Guaicaipuro de Oro y muchos más.

Ha compartido escenarios con grandes vocalistas como: Manolo Monterrey, Cheo García, Víctor Piñero, Felipe Pirela y otras importantes figuras de la música popular latinoamericana.

"Trino" Boscán personificó El Zuliano Rajao al lado del locutor y compositor perijanero Agustín Arteaga, tanto en radio como en televisión, alcanzando el más alto rating al momento de sus transmisiones.

También lo recordamos como uno de los comentaristas hípicos de mayor credibilidad en el Occidente del país con su programa Pista Hípica, transmitido por NCTV, Canal 11 del Zulia.

Hoy, recordamos el natalicio del "Cañadiense", como lo llamaba su compadre Guillermo Barrera, gloria de la locución zuliana.

APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.