SE APAGÓ ''LA VOZ DE LA GAITA''




En la madrugada del viernes 06 de mayo de 2016, fallece en el Northwest Medical Center de Houston, Texas, EE.UU., el extraordinario solista gaitero Germán Ávila.

Este laureado intérprete zuliano muere a los 70 años producto de la Diabetes y complicaciones cardiovasculares y renales.

Dejamos para ustedes el perfil de esta gloria de la Gaita Zuliana:

El 12 de enero de 1946, viene al mundo de las Artes en Maracaibo, específicamente en el "hospitalito" (Hospital Chiquinquirá), uno de los mejores intérpretes gaiteros de todos los tiempos, Germán Guillermo Ávila Sandoval, conocido en el folclor nacional como "El Látigo de la Gaita" y "La Voz de la Gaita".

Se inicia en el ambiente gaitero siendo menor de edad con el conjunto Estrellas del Momento, donde inmediatamente impone su primer gran éxito, un aire oriental fusionado con la gaita zuliana, La Cotorra.

Posteriormente ingresa por la puerta grande a la agrupación Cardenales del Éxito, allí plasma su potente voz junto a la de Ricardo Aguirre en la gaita protesta, Imploración, del compositor luciteño Marcial Valbuena.

Luego se da a conocer a nivel nacional con dos clásicos gaiteros que todas las generaciones han tarareado: El aire oriental, La Botellita; y la parranda gaitera, Trigueña Hermosa, de Ciro Ferrer Luzardo.

En 1971 ingresa al Saladillo de RQ, agrupación donde logra otra llave súper exitosa, a través de la cual consagra su carrera como solista gaitero, al lado de Douglas Ochoa. Algunos de sus éxitos más sonados con dicha agrupación son: Testigo de dos épocas (Viejo Matapalo), Gaita entre ruinas, Frente a frente, Mi Llano, Plaza Baralt, y muchos más.

Pasa a engalanar las filas de Rincón Morales, dejando su huella en el clásico, Gaita, Gaita, de William Atencio. En 1980 fue llamado a integrar una mega agrupación conformada por excardenales, denominada La Universidad de la Gaita.

En 1989 funda junto a Douglas Soto, Ricardo Cepeda, Lula López, Ender Fuenmayor y Jesús Terán "Chavín" , VHG, Venezuela Habla Gaiteando, con la cual graba una gaita autobiográfica compuesta por William Atencio, La voz de la Gaita.

En 2007 funda junto a Douglas Ochoa Los Parranderos del Látigo, agrupación auspiciada por su propio hijo Germancito, quien funge como director musical.

Desde el punto de vista gremial ocupa la gran responsabilidad de presidir el Instituto Municipal de la Gaita Ricardo Aguirre, institución que lleva el nombre de su colega y amigo, con quien tuvo el honor de grabar a dúo, la mayor cantidad de gaitas que cualquier otro solista (8).

Siempre pregonó que su éxito como cantante se le debió al maestro Mario Suárez, quien le enseñó las técnicas de Respiración y Canto, que le dieron todo el prestigio del mundo como intérprete del folclor zuliano.

El epíteto de "Látigo de la Gaita" viene por su extraordinario talento en el momento de interpretar la Gaita, impregnándole su magia vocal con una mezcla de "rubateo" y "soneo", único en su estilo.

El 11 de octubre 2015, un día antes de partir a los Estados Unidos, ingresa al Estudio de Grabación D&H Records y graba con la agrupación Manatará, una parranda navideña de la autoría de Agustín Arteaga, titulada, Llegó la Navidad.

Para el momento de su muerte su hijo Germán Ávila Jr. tenía previsto lanzar al mercado mundial el álbum, "Seis décadas, una voz", donde su padre grabaría con grandes figuras nacionales e internacionales como: José Luis Rodríguez, Gilberto Santa Rosa, Chino y Nacho, Caybo, Ilan Chester, Guaco y con reconocidas voces de la Gaita Zuliana.

Su hijo Germán Ávila Jr. manifestó con profundo dolor lo siguiente: "Nuestra familia estará haciendo todos los esfuerzos y preparativos necesarios para realizar el traslado de su cuerpo y ser velado en la tierra marabina, al lado de su pueblo, su gente, sus amigos, para rendirle un merecido ADIÓS a uno de los hombres más importantes que ha dado la cultura venezolana en los últimos años..!

APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.