REVERÓN, EL GRAN PINTOR VENEZOLANO




1889, nace en Caracas Armando Julio Reverón Travieso, un notable pintor que fue precursor del Arte Provera, ya que utilizaba materiales que eran conocidos como "pobres", corriente artística que surgió años después en Turín, Italia, en 1967.

Realizó estudios en la Academia de Bellas Artes de Caracas, y gracias a una beca, siguió estudios en España y tuvo la oportunidad de visitar París.

A lo largo de su vida abordó el tema religioso, las naturalezas muertas, la figura, el paisaje, el autorretrato y el desnudo femenino; estos dos últimos fueron los más recurrentes en su producción.

Se suelen distinguir en su carrera tres grandes épocas: azul (marcada por la influencia de Nicolás Ferdinandov); blanca (en la que exploró los efectos de la intensa luz del trópico); y sepia (ya a finales de los 30).

En sus cuadros experimentó con soportes y técnicas inusuales, incorporando materiales como el musgo y el óxido de hierro; pero fue sin duda la luz el elemento más explorado. Creó, además de sus pinturas, objetos de la vida diaria, valorados actualmente como parte de su trabajo artístico.

Armando Reverón fue un alumno sobresaliente del maestro Antonio Herrera Toro, y es uno de los pintores nacionales de más crédito en el exterior, donde su obra se ha exhibido con gran admiración. Vivió una vida muy extraña, tanto como su obra. Llegó al extremo de internarse, aislado lo más posible de todo el mundo, en un castillete improvisado que construyó él mismo a orillas del Mar Caribe, específicamente en Macuto, estado Vargas, Venezuela, con la única compañía de su esposa "Juanita". Allí permaneció unos 30 años, hasta que fue recluido en el Sanatorio San Jorge de Caracas por presentar trastornos mentales.

Armando Reverón, un orgullo de Venezuela, obtuvo medallas en Madrid y en la Exposición Universal de París. En 1953 ganó el Premio Nacional de Pintura, y la totalidad de su obra fue declarada como Patrimonio Cultural de la Nación.

En su honor, se celebra el Día del Artista Plástico.

APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.