PROF. LÍA BERMÚDEZ, ARTISTA PLÁSTICA




1930, nace en Caracas, Venezuela, Carmen Rosalía González Agreda de Bermúdez, una mujer muy recordada en nuestra región por su desempeño por más de dos décadas como docente en las Escuelas de Comunicación Social y Arquitectura de la Universidad del Zulia.

A los 14 años inicia en su ciudad natal sus estudios en la Escuela de Artes Plásticas, contando con la tutoría de los reconocidos artistas plásticos de la época Francisco Narváez y Ernest Maragall.

A los 17 años de edad contrae nupcias con el empresario Rafael Bermúdez, y deciden radicarse en Maracaibo, ciudad donde desarrolló todo su talento y conocimientos a favor de la cultura zuliana, siempre de la mano de su gran amigo, el maestro Jesús Soto.

Desde los 27 años de edad empezó a recorrer su país y otras latitudes, cargada de hermosos sueños que se cristalizaron a través del tiempo, y le dieron un buen sitial en las Artes Plásticas, reconocido por todo el pueblo zuliano, al asignarle su nombre al Centro de Artes de Maracaibo Lía Bermúdez, lugar de encuentro de los cultores zulianos.

Entre los espacios emblemáticos donde brillaron sus esculturas tenemos: el Tribunal Supremo de Justicia, la Estación Colegio de Ingenieros del Metro de Caracas, las puertas del Banco Central de Venezuela en Maracaibo, las escaleras de la Torre CorpBanca en Caracas, el bulevar de Sabana Grande, la plaza Baralt de Maracaibo, entre otros lugares donde dejó su huella innovadora.

A la profesora Lía Bermúdez le fueron otorgados varios reconocimientos a nivel regional y nacional: Premio Nacional de Escultura y Premio Nacional de Artes Plásticas, Doctorados Honoris Causa de la Universidad del Zulia y de la Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt.

Sus famosas esculturas metálicas colgantes sembraron su genialidad en las tierras fértiles del Zulia, cosechando para toda Venezuela un bagaje de conocimientos que supo impartir desde lo más profundo de su corazón.

Desde El Zuliano Rajao honramos su memoria.


Por: Agustín Arteaga


APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.