NACE EL PADRE DE RAFAEL MARÍA BARALT




1790, nace en la tierra del sol amada, Miguel Antonio Jerónimo Baralt y Sánchez, militar y funcionario público, hijo del también militar de las Milicias Blancas Ignacio Baralt y de Agustina Sánchez. De su unión con la dominicana Ana Francisca Pérez nacieron dos hijos, Rafael María y Miguel Antonio, este último consagrado sacerdote zuliano.

Entre los cargos públicos que ocupó el papá de Rafael María Baralt tenemos: regidor del Ayuntamiento, oficial primero interventor de la Aduana de Maracaibo, tesorero de los fondos del Lazareto, administrador de rentas de la Junta Provisional del Convento de San Francisco y administrador interino de la Aduana.

Siendo coronel, fue comandante de las milicias desde 1827 hasta 1830. Fundó un taller de tipografía donde se imprimieron los periódicos El Constitucional de Maracaibo, La Mariposa, La Aurora Literaria y El Fénix.

Fue presidente de la Sociedad de Amigos del País por la provincia de Maracaibo, y en 1840 se convirtió en accionista de la Sociedad de la Unión, que contribuyó a fundar lo que sería el embrión del Teatro Baralt de Maracaibo.

A falta de un centro cultural en su ciudad natal, el viejo Baralt organizaba conciertos en su casa todos los jueves y los pagaba con su dinero. Improvisó un techado de enea como escenario, donde organizaba eventos gratis para el público y él mismo pagaba a los músicos y atrileros.

El 7 de octubre de 1877, en la esquina de las calles Venezuela y Urdaneta, en pleno Centro de Maracaibo, se coloca la primera piedra para la construcción del primer teatro de nuestra ciudad, obra que sería inaugurada seis años más tarde.

Haciendo justicia, el Teatro Baralt de Maracaibo debería el llevar el nombre del padre, aunque su hijo también tiene suficientes méritos para tan inmenso honor.


Por: Agustín Arteaga

APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.