LEVÍ PARRA, EL TROVADOR DE LA ISLA




1904, nace en el caserío El Toro, frente a la plaza Bolívar, donde hoy reside la señora Leyda Molero, en Isla de Toas, hoy municipio Insular Almirante Padilla del estado Zulia, el músico, compositor, cantante y declamador, Leví Parra, un auténtico trovador en su tierra natal, que a través de la danza, el valse, el bambuco y la décima, logra captar adeptos en toda Venezuela y en varios países de América Latina.

"El Trovador" fue orientado académicamente por sus maestros de primeras letras y también por su propia madre, cultivando la lectura de grandes poetas de la época como Julio Flores, Juan Antonio Pérez Bonalde, Udón Pérez, José Ramón Yepes, entre otros, hasta obtener una formación autodidacta envidiada por muchos.

Viaja con su música por varios estados de Venezuela y también al exterior, como Aruba, Curaçao y Colombia.

Fue un cantor popular en su isla natal, que a través de sus composiciones con profundo contenido localista, expresan magistralmente una entonación armoniosa de sus canciones con el ambiente y la sociedad insular, donde su amor por el paisaje y por su Isla de Toas se hacen presentes.

Muchas de sus composiciones han sido interpretadas y grabadas por prestigiosos cantantes de nuestro país:

Canto a mi Toas, Ídolo mío, Amor encarcelado, Plegaria marina y Dile a tus ojos, grabadas y popularizadas por Víctor Alvarado y el grupo Palmarital de Ángel Quintero; la danza Ahora, cantada por Mario Suárez y su Conjunto; Cinco años, interpretada por Ricardo Ferrer y escrita en la Cárcel Modelo de Maracaibo, recluido por intentar suicidarse debido a un desengaño amoroso; y el bambuco Fuego lento, popularizado en varios países por la zulianísima Lila Morillo.

En su pueblo se construyó una plaza en su honor, como un homenaje permanente de su pueblo.



APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.