LA TRAGEDIA SINDICAL DE MENEGRANDE




1936, durante el desarrollo de una huelga general declarada por dirigentes nacionales en protesta por el proyecto de Ley para garantizar el orden público, los trabajadores del Zulia desacataron la orden de volver al trabajo dada por el Comité de Huelga.

Al atardecer de este día, el teniente Sánchez Bello, bajo los efectos del alcohol, ordena a su tropa asaltar el local del Cine San Felipe en la población de Menegrande, donde se desarrollaba la Asamblea Sindical, lugar donde el mismo teniente acribilla a cinco trabajadores petroleros por haber desacatado la orden de volver al trabajo.

Pedro Pérez, un valiente trabajador de la clase obrera, salió con un puñal a repeler la agresión del teniente Sánchez Bello y le dijo: "Teniente así no se mata a un pueblo indefenso". Se abalanzó sobre el oficial, pero el puñal fue un arma impotente para traspasar la coraza que llevaba el teniente. Este obrero fue asesinado por la espalda cuando es traspasado por un bayonetazo.

Murieron también, sus compañeros Jesús García, Jesús Oropeza, José Omar Pérez y José del Carmen Mendoza. Fueron cinco trabajadores que pasaron a la inmortalidad de los mártires como respuesta del militarismo beodo a la protesta de este día.

APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.