LA GAITA ZULIANA PATRIMONIO CULTURAL DE VENEZUELA

Emmanuel Fuenmayor / El Zuliano Rajao



En el Zulia se cantan villancicos y aguinaldos en las misas de gallo, en las mañanas decembrinas, como en todos los pueblos de Venezuela, pero la Gaita es algo distinto, algo que constituye una manifestación auténtica del folclor regional; es la expresión franca de los sentimientos populares del Zulia.

No se ha podido precisar cuándo ni cómo llegó la Gaita al Zulia, pues aunque algunos la consideran autóctona, no es así. Se supone que su introducción se debe a los españoles en la época de la colonia, pero es inocultable que la tambora es de origen africana, las maracas es un aporte de nuestros indígenas, el furro o zambomba viene de la madre patria, la charrasca proviene de los pueblos antillanos y el cuarto o cuatro, guitarrilla de cuatro cuerdas de procedencia europea.

La Gaita Zuliana nació al calor de la poesía popular española, la misma nada tiene que ver con el instrumento gallego o escocés que lleva tal nombre, y sí en cambio, surge de la expresión poética de los sentimientos populares. Ahora, lo que viene a dar a la Gaita su característica zuliana es la instrumentación que le da vida propia.

Esta armonización de instrumentos hace de la Gaita Zuliana un tipo especial de música que ha logrado imponerse en el tiempo con características propias, típicamente regional, sin igualarse a ninguna de las otras expresiones del folclor nacional.

Patrimonio Cultural

Desde el pasado 29 de mayo del presente año, la Asamblea Nacional declaró a la Gaita, género musical del Zulia, como Patrimonio Cultural de Venezuela. El furro retumbó de júbilo con esta decisión, que saldó una deuda histórica de un género que contagia de identidad a Venezuela, sobre todo en las fiestas decembrinas.

"Sentir Zuliano", "Virgen de Chiquinquirá", "Sin Rencor", "La Grey Zuliana", "Orinoco", "Maracaibo Marginada", "Aquel Zuliano" y "Mi Ranchito", son sinónimos de devoción, fervor mariano, protesta, amor, fiesta e identidad regional, que al repique de las tamboras, con la armonía del cuatro, el rugir del furro, el chillar de la charrasca y el rocío de las maracas, todos juntos inmortalizados en la memoria histórica de nuestra identidad nacional, porque ya no es solo del Zulia, sino de toda Venezuela; y muy pronto de toda Latinoamérica.

APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.