HESNOR RIVERA, PERIODISTA Y POETA




1928, nace en Maracaibo el periodista, profesor universitario, escritor y poeta de renombre nacional, Hesnor Rivera, uno de los fundadores del grupo Apocalipsis.

Desde su adolescencia en el Liceo Baralt demostró su sensibilidad por la Poesía, en las clases impartidas por Eduardo Mathias Lossada, quien le enseñó muy bien la técnica de la construcción del soneto.

En 1948, ingresa a la Facultad de Medicina de la Universidad del Zulia, y ese mismo año gana el primer Concurso de Poesía y Cuento con el poema Libertad y el cuento La Gaita, además se encarga de la Página Literaria Universitaria del diario Panorama.

Junto a su amigo Otto Rincón emprende la aventura de viajar por tierra a Chile, a través de Colombia, Ecuador y Perú, en distintos transportes y en las más diversas condiciones. En Santiago de Chile inicia estudios de Filosofía y Letras en el Instituto Pedagógico, vinculándose con los poetas de Mandrágora.

Al regresar a Maracaibo en 1952, escribe Ciudad y Apocalipsis, y emprende un nuevo viaje a Colombia, donde en una sola noche escribe su célebre poema Silvia.

De nuevo en Maracaibo, funda el grupo Apocalipsis en septiembre de 1955, conjuntamente con los poetas: César David Rincón, Ignacio de La Cruz, Atilio Storey Richardson, Miyó Vestrini, Néstor Leal, Laurencio Sánchez Palomares y Régulo Villegas, llevando a efecto la renovación de las Letras en Maracaibo, lo cual significó una ruptura con la tradición poética udonperiana.

Ingresa como reportero al diario Panorama y llega a ocupar el cargo de subdirector, además, conoce a la profesora Marta Colomina, con quien contrae matrimonio tiempo después.

Hesnor Rivera fue autor de numerosos libros de poesía, tanto de rimas libres como de sonetos.

En su honor, el auditorio de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad del Zulia lleva su nombre.

APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.