FELIPE ANTONIO PIRELA MORÓN

El Zuliano Rajao



Fue el 4 de septiembre de 1941, cuando nace en la calle Delgado del sector Santa Lucía de Maracaibo, el famosísimo cantante de boleros, Felipe Antonio Pirela Morón, llamado por sus familiares "Pipito" y conocido artísticamente como "El Ruiseñor de El Empedrao".

Su carrera artística meteórica la comenzó a los 17 años de edad, cuando debutó en el programa La Puerta de la Fama, conducido por Luis Omar Sabino, por el canal zuliano Ondas del Lago Televisión, interpretando la obra musical Vanidad.

En ese mismo espacio debutó como cantante de la Orquesta de Juanito Arteta, conocido como "La Trompeta de Oro de América"; luego pertenece a la Orquesta Los Peniques de Jorge Beltrán.

El 3 de julio de 1960, se presenta en El Show de las 12, de Víctor Saume, interpretando el éxito, Por la vuelta, para luego ser contratado por la famosa Orquesta Billo's Caracas Boys.

En 1963, se lanza como solista acompañado por la Orquesta del maestro Porfi Jiménez, conquistando todo el continente con su aterciopelada voz.

Entre los reconocimientos que recibió se encuentran: Disco de Oro, Mara de Oro y Guaicaipuro de Oro, y por sus impecables interpretaciones, en México le confirieron el título de "El Bolerista de América".

Entre tantas obras musicales que lo hicieron triunfar recordamos: Sombras nada más, Puerto Cabello, Caracas vieja, Perdón, El mal querido, La pared, Tristeza marina, Por la vuelta, Para qué recordar, Desvelo de amor, Entre tu amor y mi amor, Campanitas de cristal, Flores negras, Naufragio, Amor se escribe con llanto y muchos éxitos más.

Recientemente disfrutamos de un largometraje que narró la vida de este cantante zuliano, dirigido por el cineasta venezolano Diego Rísquez y protagonizado por Jesús "Chyno" Miranda, que llevó el título de El Mal Querido.

Para conmemorar la partida de este gran intérprete venezolano, quien fue vilmente asesinado en San Juan, Puerto Rico, cada 2 de julio se celebra en nuestro país, el Día Nacional del Bolero.

APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.