EL DECIMISTA ZULIANO, PEDRO PALMAR

El Zuliano Rajao



Nace en Maracaibo, el 29 de junio de 1924, Pedro Palmar, pescador artesano, cristalino decimista y poeta popular paraujano, criado entre Sabaneta de Palma y El Moján, hermosos pueblos de agua de la tierra de Nigale.

Fue obrero de cantera, mientras cantaba en compañía de su aliada brisa zuliana; cortador y amansador de mangle, pescador de alegrías y sobre todo un gran creador de danzas, gaitas, bambucos y décimas; verdaderos poemas que reflejan la vida de su comunidad con sus problemas socioeconómicos y las experiencias más profundas en las aguas de los pescadores.

Algunas de sus geniales obras fueron interpretadas por Cecilia Todd, Quinto Criollo, Grupo Siembra y otros destacados vocalistas regionales y nacionales, muy especialmente resaltamos la impecable interpretación de la décima Constancia de un pescador, magistralmente vocalizada por la caraqueña Cecilia Todd, la cual la convierte en la obra musical de este género típico de los pueblos de agua del Zulia, más conocida en la geografía venezolana.

Nos dejó plasmadas algunas de sus creaciones en sus libros publicados. Cabe destacar que también ofreció a la puerta de los anales de la historia varias obras inéditas, como lo son: Flores Caídas y Últimos Versos, además, la Historia de San Rafael del Moján.

Fue exaltado a Patrimonio Musical del Estado Zulia por Decreto número 13-A de la Gobernación del Estado en 1993, y en 2013, en unión familiar, con el apoyo del locutor y folclorista Ramón Soto Urdaneta, logra cristalizar la producción discográfica Pescadores de Agua y Sal, donde moldeó con su propia voz la historia de cada una de sus obras musicales.

Hace poco despedimos a este gran decimista, y desde El Zuliano Rajao lo hicimos con todos los honores, además agradecemos eternamente su siembra en el Lago y en el mar zuliano, donde seguiremos disfrutando de su fecunda cosecha, y por eso lo recordaremos siempre como "El Padre de la Décima".

APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.