CUADRO DE LA VIRGEN DE CHIQUINQUIRÁ




El 18 de julio de 1761, el capitán Gaspar Ortigoza, viniendo de La Habana rumbo a Maracaibo, se ve atrapado en un bajo con oleajes y arrecifes, y a punto de perder la vida le promete este día a la Virgen de Chiquinquirá, que si le daba la felicidad de salir librado de ese hecho, retrataría este suceso, y además le cantaría varias misas por haber recibido muchos milagros de su parte.

Y así sucedió, el capitán Gaspar de Ortigoza al llegar a Maracaibo realizó lo que había prometido.

Este grandioso tesoro chiquinquireño se encuentra guardado en la Iglesia Nuestra Señora de Altagracia, ubicada en la capital del municipio Miranda del estado Zulia.

Es una pintura sobre una tabla donde se encuentran plasmadas tres imágenes de la Virgen de Chiquinquirá, unos arrecifes, un oleaje, una nave y una curiosa escritura en castellano antiguo, donde el capitán Gaspar Ortigoza relata con detalle todo lo sucedido.

APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.