COLEGIO LOS MARISTAS DE MARACAIBO




El 17 de septiembre de 1925, un día después de arribar al Puerto de Maracaibo, los Hermanos Maristas inician todas las actividades para la creación de lo que sería el Colegio Nuestra Señora de Chiquinquirá, conocido más adelante como "Colegio de Los Maristas".

Esta congregación religiosa llegó al Zulia por iniciativa del obispo de Maracaibo monseñor Marcos Sergio Godoy, quien durante su visita al papa Pío XI en 1924, le solicita la fundación de un colegio para Maracaibo a través de las gestiones de los Hermanos Maristas.

Esta delegación fue conformada por los hermanos Félix Anselmo, Emeterio Ignacio, Sebastián José, Ildefonso y Carlos Florentino. Su primer director fue el hermano Ildefonso Gutiérrez, y como subdirector Carlos Florentino.

Sus inicios fueron en la calle Pichincha, parroquia Santa Lucía de Maracaibo, y actualmente su sede está ubicada en la avenida 8 (Santa Rita).

El 5 de octubre de 1925, a las ocho y media de la mañana, abrieron un primer colegio que fue denominado Colegio Nuestra Señora de Chiquinquirá, comenzando con apenas 38 alumnos; al finalizar el curso ya contaban con 152 inscritos.

El 17 de mayo de 1942, fue colocada la primera piedra del edificio del famoso Colegio de los Hermanos Maristas en Maracaibo, diseñado y construido por el arquitecto Nunzio R. Sassano. Después de 17 meses de haber colocado la primera piedra, la edificación estaba en condiciones de funcionamiento, quedando concluida totalmente el 26 de abril de 1944.

Al ver que la matrícula crecía, los Padres y Representantes colaboraron para alquilar un terreno y una casa que fue sede por un tiempo. Con la llegada de otros Hermanos Maristas, se realizó otra mudanza y la apertura del bachillerato completo.

En julio de 1953, se gradúa la primera promoción de bachilleres en Ciencias Biológicas o Pre-Universitario.

Destacadas personalidades del Zulia han pasado por las aulas del Colegio Nuestra Señora de Chiquinquirá, conocido popularmente como Colegio de los Hermanos Maristas.


Por: Agustín Arteaga



APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.