CÍRCULO ARTÍSTICO DEL ZULIA




1916, el pintor Julio Árraga, junto a otros artistas plásticos, encontrándose en la calle Venezuela entre Miranda y Milagros, residencia del pintor y afamado fotógrafo Pedro Villasmil V., funda en Maracaibo, el Círculo Artístico del Zulia, institución que fue llamada en su época El Crisol de las Artes Plásticas del Zulia.

Este Círculo fue fundado por los doce apóstoles de la cultura zuliana: Julio Árraga, Pedro Villasmil V., Adolfo Colina, el padre Olegario Villalobos, Erasmo Solarte, Felipe Garbiras, Neptalí Rincón Urdaneta, Hermes Romero V., José Castillo Romero, Edmundo Urdaneta, Ramiro Ramírez Leal y José María Lares, aunque no todos fueron pintores de profesión, pero sí críticos del Arte.

Figuraron también, damas notables del Zulia, como: Norka Leal Fuenmayor, Lía Semprún de Silva, María Teresa Parra, Inés Muñoz y Carmen Prieto.

Al año siguiente de su fundación fue trasladada su sede a la calle Ciencias, entre Milagro y Ayacucho, gracias a una pequeña ayuda oficial, logrando captar más miembros, entre ellos: Manuel Puchi Fonseca, Manuel Orangel Urdaneta, y más adelante, el maestro Antonio Angulo, Rafael A. González, Manuel F. Rincón G., Evencio Soto, entre otros.

Gracias al Círculo Artístico del Zulia surgieron más adelante las siguientes instituciones: Escuela de Dibujo y Pintura, Asociación de Estudiantes de Dibujo y Pintura, Unión Venezolana de Artes, La Asociación de Exalumnos, Cursos de Talla en Madera, Cursos de Apreciación Musical y la Sección de Literatura del Círculo Artístico del Zulia.

Crearon su Himno, Bandera y Emblema, ofrecieron muchas exposiciones, publicaron obras y culturizaron al pueblo con sus programas radiales.

En 1973 el presidente Rafael Caldera decreta la demolición del barrio El Saladillo, con la cual se destruyó la sede de la institución y también su vida útil.

Sus pinturas y reliquias fueron trasladadas a Santa Rita, donde fueron abandonadas y destruidas por el tiempo y la desidia.

APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.