LEYENDA DEPORTIVA DEL ZULIA

El Zuliano Rajao



Fallece a causa de una insuficiencia respiratoria, el 28 de febrero de 2013, el zuliano Pompeyo Antonio Davalillo, conocido popularmente como "Yo-Yo".

Davalillo fue el cuarto venezolano y el primer zuliano en jugar en las Grandes Ligas con los Senadores de Washington en 1953, teniendo una corta experiencia debido a lesiones, pero logró jugar 19 partidos y conectó 17 hits en 58 turnos al bate, para un promedio ofensivo de 293 puntos, demostrando también, su rapidez en las bases al realizar la hazaña de robarle el home a Bod Feller.

Pompeyo Davalillo, nacido en Cabimas, estado Zulia, se inició con el equipo Miraflores de la compañía petrolera Mene Grande Oil Company como tercera base; más adelante, al irse al Servicio Militar en Caracas, jugó con el equipo de las Fuerzas Armadas Nacionales, donde fue seleccionado para representar a nuestro país en una serie con Nicaragua.

En Venezuela fue firmado para la temporada 1954, pero durante el Campeonato Rotario sufrió una fractura de pie, lo que hizo que estuviera enyesado durante un año y perdió el contrato. En 1955 jugó con el Sugar Kings, done tuvo su mejor campaña en las menores con 76 carreras, 163 imparables, un cuadrangular, 59 impulsadas y un average de 273. En 1961 empezó a jugar con los Tigres de México, donde tuvo dos temporadas seguidas por encima de los 300 puntos. En 1964 y 1965, jugó en México con el Salamanca y el Tabasco, pero no volvió a subir a las Grandes Ligas, y debido a una serie de fracturas debió retirarse a los 33 años de edad para trabajar como mánager del equipo Salamanca de México y luego de coach del Caracas.

En nuestro país jugó 12 temporadas con el Caracas, participó en 450 partidos, en 1.716 turnos legales, conectó 473 hits, 63 dobletes, 19 triples, 3 jonrones, remolcó 126 carreras, anotó 345 y estafó 70 bases, para un promedio en la pelota criolla de 275.

Dirigió a los Leones del Caracas, a los Tiburones de La Guaira, Águilas del Zulia, equipo con el cual se tituló en dos ocasiones, y a los Caribes de Oriente.

Hoy, desde El Zuliano Rajao, recordamos con orgullo a esta gloria de la pelota venezolana.

APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.