FORTIFICACIÓN DE MARACAIBO




1639, entre los primeros proyectos de fortificar la ciudad de Maracaibo, se encuentra una carta de Fray Julián Esquivel, de la Orden de Ermitaños de San Agustín, con fecha de este día y al pie un plano de la ciudad, en la que describe los diversos puntos por donde podría ser atacada, como de hecho sucedió con la invasión del pirata Enrique Gerardo.

Expresa entre otras cosas, el sacerdote Esquivel que "desde tierra, si el enemigo decide desembarcar en las inmediaciones del Río Socuy, donde la tierra es llana y casi desprovista de vegetación.

Idéntico peligro se presenta en caso de ataque naval, porque las trincheras y plataforma que existen junto al Puerto, son del todo inoperantes, pudiendo fondearse en cualquier parte y cañonearse a la ciudad sin obstáculo alguno".

APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.