BUEN MAESTRO Y FINO POETA MARABINO




1856, Maracaibo ve nacer a uno de sus hijos predilectos, Octavio Hernández Arria, educador, periodista, escritor, gramático, poeta, dramaturgo, biógrafo, políglota, filólogo y político.

Reconocido docente en Cúcuta, Miranda y Zulia, donde recibió la Medalla de Instrucción Pública de la Universidad del Zulia, además ocupó cargos importantes en instituciones educativas.

Fue director de la Gaceta Oficial del Estado Zulia, secretario de Gobierno tanto del Zulia como de Miranda, y presidente de ambas Asambleas Legislativas.

Fue premiado en el Concurso Abierto para la inauguración del Teatro Baralt, el 24 de julio de 1883, con la obra: ¡Qué Mujer!, comedia en dos actos y en versos. Octavio Hernández era hijo del famoso periodista Pedro José Hernández, pionero de periodismo zuliano.

El doctor Jesús Enrique Lossada dijo de él: " Humanista como para hombrearse con los más grandes de cualquier país, polígrafo, gramático, filósofo, hablaba en lenguas antiguas y modernas, era él mismo un areópago, toda una academia, por la estupenda multiplicidad y profusión de sus conocimientos".

APOSTADORES MARACUCHOS


Dos apostadores enfermizos están mirando a la vieja del frente que tiene las piernas abiertas y dicen: - La pantaleta de la señora es negra; el otro apostador brinca y dice: - NO! es marrón... Mandan a un carajito a verificar de qué color es la pantaleta y al regresar les dice: - Se pelaron los dos, ni es negra ni es marrón… son moscas.